El juez disciplinario de la RFEF ha dictaminado estas medidas tras la invasión de campo que tuvo lugar el pasado 19 de junio, durante el encuentro frente al Zamora CF. Según la resolución, las sanciones responden a la alteración del orden, la falta de medidas de seguridad y la reincidencia en conductas sancionables.
La invasión del césped, que obligó a interrumpir el juego durante diez minutos, ha conllevado una multa de 3.500 euros y el cierre parcial de las instalaciones. Adicionalmente, se ha impuesto una sanción de 600 euros por la activación de los aspersores en la zona de calentamiento del equipo visitante.
El club está estudiando la posibilidad de solicitar jugar los primeros partidos de la temporada fuera de casa, aprovechando las obras de mejora previstas en el césped y el sistema de drenaje. Mientras tanto, las alegaciones presentadas por el Zamora CF, que pedía medidas más drásticas como el descenso de categoría o la anulación del partido, han sido desestimadas por el organismo federativo.




