Sant Cugat admite deficiencias en la vivienda pública y lanza un plan de choque

El consistorio pide perdón por las humedades y filtraciones en pisos de Promusa y destinará 800.000 euros anuales a reparaciones.

Imagen genérica de un bloque de pisos de vivienda protegida con detalles de la fachada.
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Imagen genérica de un bloque de pisos de vivienda protegida con detalles de la fachada.

El Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès ha admitido este viernes la existencia de deficiencias en las promociones de vivienda protegida de la empresa pública Promusa, tras las denuncias de vecinos por humedades y falta de aislamiento.

Durante un pleno extraordinario, el gobierno de Junts y ERC ha reconocido problemas como filtraciones de agua y presencia de hongos en habitaciones. El teniente de alcalde Bernat Picornell ha pedido disculpas formalmente a los afectados, asegurando que el consistorio asumirá la reparación total de los inmuebles degradados.

"Pedimos perdón a los inquilinos de Promusa que han encontrado pisos que no están en condiciones; asumimos la responsabilidad de resolver la situación."

Bernat Picornell · Teniente de alcalde
La gerencia de Promusa ha diseñado un plan de choque con un presupuesto anual de 800.000 euros. Además, se prevé una inversión estructural de 1,32 millones de euros hasta 2030 para auditar y rehabilitar las trece promociones que conforman el parque público de la ciudad, sumando más de 2.000 viviendas.
La oposición ha reprochado la falta de mantenimiento histórico. Grupos como el PSC y la CUP han exigido que vivir en un piso protegido no suponga ser un ciudadano de segunda, mientras que el gobierno local confía en solucionar los casos más graves antes de que finalice el año 2026.