El personaje del Gall ha retornado el símbolo de autoridad a la concejala de cultura, Núria Escamilla, frente al Ayuntamiento. A pesar de un inicio marcado por la lluvia que afectó a la bajada desde el Monasterio, la Comisión de Carnaval destaca el éxito de participación en los actos centrales del fin de semana.
“"Este año por fin hemos vuelto a conseguir que el Ball de Nit se haga en un lugar cerrado y fue muy bien, funcionó muy bien."
La festividad concluyó con la procesión del entierro de la sardina en la plaza de la Vila y la posterior sardinada popular en la plaza de Octavià, donde los ciudadanos se despidieron de la fiesta hasta el próximo año.




