El proyecto de Ca n'Ametller, que se extenderá por 85 hectáreas, contempla la creación de grandes infraestructuras verdes, nuevas conexiones de transporte público con un intercambiador entre Rodalies y FGC, y la construcción de nuevos equipamientos y servicios. Según el calendario municipal, los primeros edificios podrían estar listos a partir de 2030.
Esta aprobación inicial se basa en el trabajo realizado en el avance de modificación, que ya recibió un amplio consenso en el pleno municipal en el año 2022. La configuración del nuevo barrio destinará el 55% de la superficie a zonas verdes y equipamientos, el 31,5% a viviendas y el 13,5% a actividad económica.
Se prevé que el proceso de urbanización de Ca n'Ametller finalice hacia el 2050. El diseño del barrio se basará en el concepto de eco-islas, con edificaciones de alturas controladas y un espacio central verde libre de tráfico rodado, priorizando los itinerarios para peatones y bicicletas.
Una infraestructura verde vertebrará el barrio, con tres ejes principales: una nueva avenida verde sobre la línea ferroviaria Renfe R8, la continuidad del Parque Central y el Parque del Turó de Can Mates, y la prolongación del torrente de la Guinardera. Estos ejes confluirán en una Ágora verde, donde se ubicará el futuro intercambiador de transporte público cerca del Hospital General de Catalunya.
El proyecto también promueve un modelo de barrio autosuficiente, garantizando que todos los servicios básicos sean accesibles a 15 minutos a pie, con una combinación de usos residenciales, comerciales y económicos. Además, se fomentará una gestión sostenible de la energía y el agua, y se reservará una gran extensión de suelo para equipamientos públicos.




