El consistorio destina una partida de 385.000 euros a esta renovación energética. Según los cálculos municipales, el cambio permitirá un ahorro anual de 63.000 euros en el recibo eléctrico y evitará la emisión de 97 toneladas de CO2 cada año.
Con esta intervención, la ciudad alcanzará el 50% de su red de alumbrado con tecnología de bajo consumo. Las tareas afectan a un total de 33 zonas del casco urbano, además de los barrios de Can Barata, Mas Fortuny y Sol i Aire.
Actualmente, ya se han completado los trabajos en 21 sectores, incluyendo espacios como la Ronda Nord, la avenida de Gràcia o la Via Augusta. Las 12 zonas restantes estarán finalizadas antes del mes de junio.




