La celebración del 23 de abril en Sabadell, capital del Vallès Occidental, estuvo marcada por una gran afluencia de público que desbordó la Rambla y otros puntos neurálgicos de la ciudad. Desde primera hora de la mañana, las paradas de libros y rosas recibieron un flujo constante de visitantes, creando un ambiente festivo y cultural que perduró durante toda la jornada.
Uno de los puntos de interés fue la convivencia entre la librería local La Llar del Llibre, con una trayectoria desde 1957, y la recientemente establecida gran cadena La Casa del Libro. Esta situación había generado un "pique simpático" que, según los propietarios de La Llar del Llibre, buscaba reivindicar la singularidad del comercio de proximidad. A pesar de la competencia, ambas librerías registraron una actividad frenética, demostrando el interés de los ciudadanos por la lectura.
“"Ni mejores ni peores, simplemente distintos."
La jornada estuvo llena de contrastes, con la Rambla de Sabadell repleta de gente y un viento inesperado que añadió un toque particular a la diada. Los trabajadores de las librerías expresaron su sorpresa por la gran afluencia, especialmente en La Casa del Libro, que vio colas inusuales para un día laborable. Por su parte, La Llar del Llibre absorbió a decenas de visitantes en su amplio espacio, con un ambiente igualmente intenso.
“"Son de aquí de toda la vida, los tenemos que apoyar para que estén siempre."
Más allá de la dualidad entre ambos establecimientos, la ciudad vivió una diada cultural en plenitud. Sabadell autorizó más de un centenar de puntos de venta de rosas y decenas de paradas de libros, con la Rambla y la plaza del Doctor Robert como epicentros de la actividad. Las librerías destacaron el esfuerzo de meses de preparación para un día tan significativo, que comienza en febrero y se alarga hasta junio con la gestión de devoluciones.
“"Hoy lo importante es salir, encontrarte con gente y mirar."




