La crisis de la movilidad en Cataluña se ha agravado este jueves, sumando dos días consecutivos sin ningún tren de Rodalies en funcionamiento. Esta situación afecta aproximadamente a 400.000 catalanes, incluyendo a miles de residentes de Sabadell, que dependen de este servicio para sus desplazamientos diarios a centros de trabajo o estudios.
Ni las estaciones de Sabadell Sud, Sabadell Centre, ni Sabadell Nord, ni ninguna otra estación de la red en Cataluña, han prestado servicio desde el miércoles por la mañana. La suspensión se produce en medio de una revisión de la red y, según fuentes, por una huelga de celo de los maquinistas, tras las incidencias registradas el martes por la noche. RENFE ha justificado la falta de servicio por "causas operativas", un eufemismo que oculta las tensas negociaciones con el principal sindicato de maquinistas.
Su principal sindicato, Semaf, advirtió que no reanudarían el trabajo sin garantías de seguridad.
La falta de servicio ha obligado a los usuarios a recurrir masivamente al vehículo particular, provocando el colapso de la red viaria, especialmente en la C58, donde el Servei Català de Trànsit tuvo que abrir el carril Bus-VAO. Los FGC (Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya) se han convertido en la alternativa principal, especialmente la línea S2 que conecta Sabadell con Barcelona.
Como medidas de apoyo, compañías como Moventis han reforzado los autobuses interurbanos, añadiendo 10 vehículos extra para cubrir la ruta Sabadell-Barcelona, con la estación de Fabra i Puig como punto neurálgico. Además, se han anulado temporalmente las restricciones de las zonas de bajas emisiones (ZBE) en ciudades como Sabadell.




