La exposición, que permanecerá abierta hasta el 5 de julio, recoge una obra que nació en el año 1950 por encargo del gobierno italiano. Salvador Dalí dedicó una década entera a elaborar las acuarelas originales, que posteriormente se convirtieron en xilografías mediante un complejo proceso técnico que requirió el uso de 3.500 planchas de grabado.
La colección se divide en tres bloques que siguen el viaje literario del autor: 34 piezas dedicadas al Infierno, 33 al Purgatorio y 33 al Paraíso. El ejemplar que llega a Terrassa es el número 4415 de una edición limitada propiedad del Ayuntamiento de Bolvir.
Además del público general, la muestra tiene una fuerte vertiente educativa. Se espera que cerca de un millar de estudiantes de la comarca del Vallès Occidental participen en el programa Exploradores del Arte, una iniciativa pedagógica que combina visitas guiadas con talleres prácticos.




