Esta iniciativa, que se espera aprobar en el pleno de este viernes, busca una planificación urbanística más específica y se integrará en el futuro Programa de Orientación para los Equipamientos Comerciales (POEC). También servirá para la confección de indicadores de seguimiento dentro del Plan Director Comercial 2025-2030.
La propuesta incluye la realización de un censo comercial actualizado y un análisis de la concentración de actividades en un plazo máximo de seis meses. A partir de esta base, se redactará un instrumento de planificación urbanística o comercial que analizará la diversidad, la concentración por epígrafes, y establecerá criterios de regulación para evitar desequilibrios y la hiperfragmentación especulativa de locales.
“"Hay una concentración creciente de actividades comerciales de una misma tipología, a menudo de poco valor añadido, y esto lo que hace es favorecer las dinámicas de rotación especulativa, debilita el comercio de proximidad y empobrece lo que es la experiencia urbana de vecinos a nivel ciudadano."
Uno de los puntos clave de la moción es el estudio de la viabilidad de medidas temporales, como la suspensión de licencias en ámbitos o actividades concretas, siempre bajo los principios de necesidad, proporcionalidad y no-discriminación. Esta medida podría afectar la proliferación de supermercados 24 horas o tiendas de estética en zonas como la Rambla d'Ègara o la calle de Sant Pere.
Además, se prevé la creación de una bolsa de locales comerciales, apoyo económico y la colaboración con propietarios para facilitar el acceso a alquileres asequibles. El objetivo es fomentar la implantación y consolidación de actividades de proximidad y de interés estratégico, evitando la despersonalización comercial y la sustitución de tiendas tradicionales por franquicias.
“"No se trata de ir contra el emprendimiento, de limitarlo, pero sí que es trabajo de la administración local marcar hacia dónde quiere que vaya la ciudad."