El nuevo recurso, presentado en el Casal Cívic de Sant Pere, busca aliviar la carga económica de las familias con hijos con discapacidad. El servicio permite acceder de forma temporal a productos homologados que han sido donados por otras personas que ya no los utilizan.
“"El material ortopédico a menudo tiene un coste muy elevado y no siempre es fácil de conseguir, pero marca una diferencia cualitativa enorme."
Testimonios como los de Anna Ferrer y Erika Méndez han puesto de relieve que las ayudas actuales son insuficientes para cubrir gastos que pueden alcanzar los 10.000 euros por una silla eléctrica, sumado a la necesidad de cambiar piezas constantemente debido al crecimiento de los niños.
El sistema funcionará mediante una fianza reembolsable. El presidente del CST, Marià Gàllego, ha animado a la ciudadanía a donar aquellos dispositivos que tengan en casa para darles una segunda vida a través de la gestión de profesionales sanitarios.




