Terrassa licita una franja perimetral contra incendios forestales

El Ayuntamiento crea una barrera de baja combustibilidad de 25 metros para proteger el casco urbano del Anillo Verde.

Imagen genérica de paisaje seco y vulnerable frente a un bosque.
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Imagen genérica de paisaje seco y vulnerable frente a un bosque.

El Ayuntamiento de Terrassa ha iniciado la licitación de obras para crear una nueva franja perimetral de baja combustibilidad de 25 metros de ancho alrededor del casco urbano.

Con el objetivo de hacer frente a la creciente vulnerabilidad ante incendios forestales, agravada por meses de sequía y temperaturas récord, Terrassa se prepara para reforzar su seguridad. La nueva línea de seguridad actuará como barrera defensiva entre los barrios habitados y la masa forestal del Anillo Verde.
El proyecto, impulsado por el Servicio de Protección Civil, prevé el desbroce del sotobosque y la poda del arbolado en 57,5 hectáreas de terreno rústico. Según informó la concejala de Seguridad, Ruth Hibernón, se espera que los trabajos comiencen en septiembre y se extiendan hasta diciembre. Esta actuación permitirá a los equipos de extinción "ganar un tiempo precioso" y operar con más seguridad en caso de emergencia. Esta medida se suma a las más de 136 hectáreas de franjas ya existentes en el municipio.
La licitación, que asciende a 124.597,16 euros y cuenta con financiación parcial de la Diputación de Barcelona, será ejecutada por una única empresa para garantizar la coherencia técnica a lo largo de todo el perímetro.

"Las franjas de baja combustibilidad son una buena idea para parar el fuego, y funcionan. En el momento en que tengamos que autorizar que el Ayuntamiento trabaje sobre nuestro terreno para abrirla, lo haremos sin dudarlo; sería una irresponsabilidad no hacerlo."

Eloi Carbonell · Representante de la Asociación de Propietarios Agrícolas
Propietarios de fincas afectadas, como Eloi Carbonell, representante de la Asociación de Propietarios Agrícolas, apoyan la iniciativa y facilitarán el paso de las máquinas. Carbonell describe una situación forestal "muy preocupante" en el Anillo Verde, marcada por la sequía prolongada y el estrés hídrico, agravado por la presión de los jabalíes sobre las cosechas.
Carbonell insiste en que, si bien la franja municipal es una herramienta necesaria, la gestión forestal a largo plazo es clave para evitar incendios. "La gestión no da dinero, cuesta", señala, y reclama un plan técnico con inversión pública para mantener el bosque, destacando los beneficios para la biodiversidad, la retención de agua y la drástica reducción del peligro de incendios.