La congregación, fundada en 1826 por Joaquima Vedruna para servir a los más vulnerables, se estableció en Terrassa en 1856 por iniciativa del Ayuntamiento, con el objetivo de alfabetizar a la población, especialmente a mujeres y niñas, y dar apoyo sanitario.
El director general de la Escola Vedruna-Vall, Ismael Perálvarez, ha destacado que la idea inicial de acompañar y formar a las personas a lo largo de la vida "ha dado fruto 170 años después". La escuela celebra este domingo en el Teatre Principal un acto abierto a antiguos alumnos, profesores y hermanas de la Congregación, que también conmemora los dos siglos de historia de la organización en Cataluña.
El evento contará con actuaciones de exalumnos y una cantata especial interpretada por los alumnos actuales para el bicentenario. Perálvarez ha subrayado que el proyecto educativo, revisado este año, pretende continuar la labor formativa "a lo largo de toda la vida", reforzando la relación con los antiguos alumnos, que ya tuvieron un primer encuentro hace dos años.
Esta celebración en Terrassa se enmarca dentro de los actos que todos los centros catalanes de la Congregación de Carmelitas Vedruna realizan para conmemorar el bicentenario de la institución, que culminará el 22 de mayo, día de Santa Joaquima. La Escola Joaquima de Vedruna, en el barrio de Les Arenes, también abrirá sus puertas el sábado 16 de mayo para visitas y un refrigerio, promoviendo el reencuentro entre antiguos compañeros y profesores.




