Unas 200 personas han participado este sábado en una marcha popular para reclamar la reapertura del Parque de Collserola, cerrado desde hace casi medio año por las restricciones sanitarias para combatir la peste porcina africana. A pesar de la presencia de Mossos d'Esquadra y Policía Local, el grueso del grupo ha podido acceder al parque sin impedimentos, pasando por debajo de la cinta que barraba el paso.
La iniciativa, surgida de una recogida de firmas en Change.org con más de 5.000 adhesiones, ha comenzado en el camino de Can Catà, en Cerdanyola del Vallès, y ha finalizado en la zona de Can Coll con un desayuno popular. Los organizadores argumentan motivos de salud mental y física para pedir al gobierno la flexibilización de un cierre que consideran "indiscriminado y perjudicial".
Una de las impulsoras, una vecina de Cerdanyola del Vallès, ha criticado la gestión de la crisis, proponiendo que el control se centre en los accesos a las granjas porcinas y no en el acceso al medio natural. Ha señalado incoherencias en las medidas, como permitir la salida de vehículos de residentes sin desinfectar las ruedas mientras se niega el paso por pistas forestales.
En la misma línea, Carles Escolà, exalcalde de Cerdanyola del Vallès, ha calificado de incomprensible que se permitan actividades como rodajes cinematográficos o el acceso a segundas residencias, pero no pasear por el parque. Ha enfatizado la necesidad de buscar alternativas y que las empresas afectadas lideren las medidas de control.
La indignación vecinal se ha acentuado con la construcción de un decorado para una película en Can Sant Joan, en Sant Cugat del Vallès, mientras el parque permanecía cerrado. El alcalde de Sant Cugat, Josep Maria Vallès, ya había expresado su queja al conseller de Agricultura por esta situación.
El cierre del parque ha tenido un impacto económico considerable, con una pérdida del 83% de visitantes y unos 100.000 euros de ingresos. Los bares y restaurantes de la zona han sufrido una bajada del 70% de los ingresos. Además, una veintena de proyectos de investigación sobre fauna, flora y cambio climático han quedado parados.




