La iniciativa, que comenzó hace aproximadamente cinco meses, surgió de la propuesta de un maestro local para comentar sus obras sobre elementos arquitectónicos y paisajísticos de la ciudad que han desaparecido con el tiempo. Esta colaboración se ha convertido en una experiencia enriquecedora, combinando el arte con la investigación histórica.
A través de diez dibujos y acuarelas, se ha desarrollado una labor de documentación exhaustiva, profundizando en la historia y el patrimonio de Terrassa. El proceso ha implicado una intensa investigación y descubrimientos significativos sobre el pasado de la localidad.
El proyecto ha contado con el apoyo fundamental de profesores expertos en historia y arquitectura, cuya contribución ha sido crucial para su realización. Su implicación ha permitido complementar la vertiente artística con un riguroso enfoque histórico y arquitectónico.
Además, el Diari de Terrassa y el Ayuntamiento de Terrassa han jugado un papel clave en la visibilización y el apoyo de esta iniciativa. Su confianza ha sido determinante para dar a conocer el trabajo realizado y para preservar la memoria de los espacios y edificios que ya no forman parte del paisaje urbano actual.




