Los datos recientes del Idescat muestran que el número de personas que cambiaron de municipio en Cataluña durante el 2024 ascendió a 282.739, superando en 8.597 los movimientos registrados el año precedente. Estos traslados internos tuvieron lugar mayoritariamente entre comarcas diferentes, constituyendo más de la mitad del total.
Un aspecto destacado de esta dinámica demográfica es el perfil de los individuos que se trasladaron: casi un tercio de ellos correspondía a población extranjera. Este dato subraya la relevancia de la inmigración en los patrones de movilidad interna de la región.
En cuanto al saldo migratorio interno, que mide la diferencia entre las llegadas y las salidas de población hacia o desde otros municipios catalanes, varias localidades registraron cifras positivas. Terrassa encabezó la lista con un saldo de 1.470 personas, seguida por Vilanova i la Geltrú (691), Badalona (601), Sabadell (554), Cunit (452) y Sant Joan Despí (412).
En contraste, grandes ciudades como Barcelona experimentaron los saldos migratorios internos más negativos, con una pérdida de 15.221 residentes. Otros municipios con saldos negativos significativos fueron l'Hospitalet (-1.759), Sant Cugat (-824) y Tarragona (-568).




