La ciudad de Terrassa alberga diversas obras escultóricas de temática religiosa, muchas de las cuales se encuentran integradas en el entorno urbano, ya sea en edificios de viviendas o en recintos de culto. Entre estas, destaca la figura de Santa Elena, que adorna la fachada de la iglesia de la Santa Cruz.
Esta pieza, elaborada en piedra caliza, es obra del escultor Ferran Bach-Esteve Massaneda y data del año 1960. La escultura se encuentra dentro de un recinto, no directamente a pie de calle, en la carretera de Rellinars.
Ferran Bach-Esteve Massaneda, nacido en 1929 en Sant Pau de Fenollet, se trasladó a Terrassa a los cuatro años, ciudad donde falleció en 1992. Su trayectoria artística evolucionó desde el clasicismo de raíces novecentistas hasta la abstracción, y con el tiempo, incorporó el acero inoxidable como material en sus creaciones. Esta escultura de Santa Elena es una de las diversas obras de Bach-Esteve que se pueden encontrar en la ciudad.
La representación de Santa Elena la muestra de pie, coronada y vestida con un manto, con las manos a la altura del pecho en actitud de oración. Conocida como emperatriz romana y madre de Constantino I, la tradición le atribuye el hallazgo de la Verdadera Cruz en Jerusalén, hecho que explica su vinculación con la parroquia de la Santa Cruz.




