Vecinos de Volpelleres exigen reparar la biblioteca por filtraciones de aguas residuales

La sala infantil del centro Miquel Batllori sigue cerrada desde diciembre por un presunto defecto de construcción.

Imagen genérica del interior de una biblioteca con una zona precintada por humedades.
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Imagen genérica del interior de una biblioteca con una zona precintada por humedades.

La Asociación de Vecinos de Volpelleres y los propietarios del inmueble donde se ubica la Biblioteca Miquel Batllori instan al Ayuntamiento de Sant Cugat a solucionar las filtraciones de aguas fecales.

La zona infantil de la biblioteca permanece clausurada desde el pasado mes de diciembre. Los informes técnicos apuntan a que la rotura de un codo en la bajante, situada a unos 13 metros de altura, es la causa de las humedades. Los vecinos sostienen que se trata de un fallo estructural derivado de la construcción original de Promusa.

"Por 3.000 euros tenemos una zona infantil y una sala de actos cerrada en el único equipamiento municipal cultural que hay en el barrio."

César Leonardo García · Presidente de la mancomunidad
El presupuesto para arreglar el desperfecto asciende a unos 2.800 euros. Mientras la comunidad vecinal ha costeado las inspecciones técnicas, exigen que el consistorio asuma la obra final, ya que el seguro no cubre defectos de construcción. El barrio de Volpelleres lamenta la pérdida temporal de su único espacio cultural activo.