La zona infantil de la biblioteca permanece clausurada desde el pasado mes de diciembre. Los informes técnicos apuntan a que la rotura de un codo en la bajante, situada a unos 13 metros de altura, es la causa de las humedades. Los vecinos sostienen que se trata de un fallo estructural derivado de la construcción original de Promusa.
“"Por 3.000 euros tenemos una zona infantil y una sala de actos cerrada en el único equipamiento municipal cultural que hay en el barrio."
El presupuesto para arreglar el desperfecto asciende a unos 2.800 euros. Mientras la comunidad vecinal ha costeado las inspecciones técnicas, exigen que el consistorio asuma la obra final, ya que el seguro no cubre defectos de construcción. El barrio de Volpelleres lamenta la pérdida temporal de su único espacio cultural activo.




