Buscan voluntarios para fotografiar insectos en Terrassa

La Associació Gestió Natural busca ciudadanos con móvil y ganas de pasear para documentar la fauna urbana.

Imagen genérica de un hotel de insectos en un entorno urbano catalán.
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Imagen genérica de un hotel de insectos en un entorno urbano catalán.

La Associació Gestió Natural ha lanzado una llamada en Terrassa para encontrar voluntarios que quieran documentar fotográficamente los insectos de la ciudad, con el objetivo de promover la biodiversidad urbana.

Esta peculiar propuesta se presentará oficialmente este lunes, 25 de mayo, en un acto abierto a la ciudadanía que tendrá lugar a las seis de la tarde en la Biblioteca del Districte 6 (Sant Pere Nord). Los impulsores de la iniciativa explicarán los detalles del proyecto y las necesidades de participación. La llamada se dirige especialmente a aquellas personas con afición por la fotografía y la naturaleza, y el requisito principal es disponer de un teléfono móvil y ganas de recorrer la ciudad.
El proyecto, que cuenta con el apoyo del Ajuntament de Terrassa y del Centre Excursionista de Terrassa, pretende dar a conocer los "huéspedes de los hoteles de insectos" instalados en diversos puntos de la ciudad. Estos habitáculos, diseñados para favorecer la fauna urbana, se encuentran en lugares como la Plaça de Ricard Camí, la Casa Alegre de Sagrera, el Parc de Sant Jordi, la carretera de Matadepera, las places de les Magnòlies, diversas zonas del Parc de Vallparadís, la avinguda de Can Jofresa, el hort de les esglésies de Sant Pere, el camp del Roure, el Parc del Nord o la carrer Salmerón. En total, se estiman cerca de cuarenta instalaciones, algunas de ellas fuera del núcleo urbano como Can Carbonell o la rotonda de los Bellots.
El objetivo principal es crear una red de espacios verdes que favorezcan la proliferación de insectos beneficiosos y mejoren la biodiversidad urbana. Los hoteles de insectos son fundamentales para el proceso de polinización y ayudan a proteger especies como las abejas o las mariquitas, que han sufrido un retroceso debido al uso de fitosanitarios y la pérdida de hábitats. Estos espacios artificiales sirven como refugio para la puesta de huevos y contribuyen a restablecer el equilibrio natural de la ciudad, utilizando mayoritariamente maderas recicladas.
Además de su función ecológica, estos hoteles de insectos también tienen un valor pedagógico, recibiendo visitas de estudiantes de centros educativos para conocer de cerca la biodiversidad local.