El Ayuntamiento de Polinyà ha asumido oficialmente la presidencia de la Asociación de Municipios del Eje de la Riera de Caldes (AMERC). El cambio de presidencia, que es rotatoria y anual, se formalizó el viernes, 25 de septiembre, en una reunión celebrada en Can Gavarra, centro de empresas polinyanense. En este encuentro también se constituyó la nueva Asamblea General y se eligió el nuevo Comité Ejecutivo.
Al acto asistieron alcaldes y técnicos de los municipios integrantes: Caldes de Montbui, la Llagosta, Palau-solità i Plegamans, Polinyà, Santa Perpètua de Mogoda y Sentmenat. El nuevo presidente, Javier Silva, ha fijado dos objetivos clave para su mandato: "la articulación definitiva de la asociación para que tenga una cierta estabilidad técnica" y "conseguir visibilizarnos más para que nos reconozcan como un actor importante en el territorio".
La presidenta saliente, Montserrat Rueda (alcaldesa de Sentmenat), ha anticipado un año "intenso" con la continuación de "diferentes proyectos de mejora de los polígonos". Los representantes municipales coincidieron en la necesidad de "reivindicar juntos la mejora de la movilidad entre nuestros municipios", según expresó Óscar Sierra, alcalde de la Llagosta. Isidre Pineda, alcalde de Caldes de Montbui, subrayó el papel de la AMERC para la "coordinación con municipios fronterizos" administrativamente lejanos, una idea reforzada por Oriol Lozano, alcalde de Palau-solità i Plegamans, quien destacó que "si no tuviéramos la AMERC, no tendríamos contacto con algunas poblaciones vecinas simplemente por pertenecer a otra comarca".
Por su parte, Joan Carles Mingueza, alcalde de Santa Perpètua de Mogoda, puso énfasis en "muchos puntos en común entre nuestros municipios que debemos luchar por potenciar y reivindicar".
La AMERC, creada en 2014, representa un área económica de 109 km² con más de 90.000 habitantes y un tejido empresarial de cerca de 3.200 empresas y más de 50.000 puestos de trabajo distribuidos en 32 polígonos. La entidad tiene como objetivo promover el desarrollo económico y el empleo territorial. Situado estratégicamente entre el Vallès Occidental y el Vallès Oriental, el eje fluvial de la Riera de Caldes es un nudo de comunicaciones clave. La fuerte concentración industrial ha impulsado la evolución demográfica y ocupacional, con similitudes notables en indicadores sociales y económicos entre los municipios miembros, incluyendo una fuerte interrelación en el mercado laboral, donde cerca del 80% de la población ocupada reside y trabaja dentro del ámbito territorial del eje.




