Pere Xercavins (1897-1964), propietario de la masía de Can Xercavins y fotógrafo aficionado, capturó escenas familiares, fiestas y edificios de Rubí durante la primera mitad del siglo pasado. Su obra destaca por la gran calidad técnica y el valor documental.
El archivo, custodiado por la familia, contiene un total de 842 placas de vidrio, de las cuales 100 son estereoscópicas, abarcando un arco cronológico que va desde 1914 hasta 1950. Este conjunto de imágenes es considerado una fuente inestimable para la historia local.
Para difundir este legado, se han realizado varias publicaciones, incluyendo el libro Rubí (1914 – 1950). Visió fotogràfica d’en Pere Xercavins (2007). Más recientemente, Enric Escofet, nieto del fotógrafo, publicó Rubí desaparegut, que incluye muchas imágenes del Archivo Xercavins.
Además de las publicaciones, el Centre d’Estudis Rubinencs organizó una charla en marzo de 2024 donde Enric Escofet y su padre compartieron la historia y gran parte de las fotografías. El Archivo Xercavins, junto con los fondos de Ignasi Marroyo y Josep Maria Roset, es una herramienta gráfica esencial para comprender el Rubí del siglo pasado.




