La operación policial, que también ha identificado a otras cuatro personas, se inició en la primavera de 2025. La investigación comenzó con tres entradas y registros en domicilios particulares, que llevaron a la detención inicial de dos personas y a la identificación de otros implicados gracias al análisis de los datos de sus teléfonos.
Posteriormente, los agentes determinaron que dos inmuebles en Viladecans se utilizaban como puntos logísticos para la compraventa de los dispositivos. Con la autorización judicial, el pasado 15 de abril se registraron estos pisos, donde se encontraron cerca de setenta móviles sustraídos y más de 82.000 euros en efectivo.
Durante los registros, se descubrió que los miembros de la trama escondían los teléfonos móviles en cartones de leche vacíos para eludir la detección. Los arrestados, con edades comprendidas entre los 22 y los 36 años, están acusados de delitos de receptación, estafa y pertenencia a grupo criminal. Las personas identificadas también están señaladas por los mismos hechos.




