El Carnaval de la Plana del Pintor de Sabadell mantiene viva la llama con 130 participantes y lista de espera

La tradición, nacida hace casi tres décadas en un taller de costura vecinal, destaca por su relevo generacional y sus premios.

Grupo de personas con disfraces elaborados y coloridos preparándose para un desfile de carnaval.
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Grupo de personas con disfraces elaborados y coloridos preparándose para un desfile de carnaval.

La comparsa del Carnaval de la Plana del Pintor en Sabadell celebra casi tres décadas de vida manteniendo su tradición intacta, con la participación de 130 personas y un fuerte énfasis en el relevo generacional.

La puesta en escena del carnaval de la Plana del Pintor sigue siendo una de las más esperadas en Sabadell, a pesar de que los impulsores originales ya no están. Este año, participan unas 130 personas, 90 de las cuales forman parte de la comparsa, demostrando la vitalidad del proyecto y su capacidad de convocatoria.

"¡Hay lista de espera para entrar! Mucha gente se ha tenido que quedar fuera."

Carla Alba · Participante de la comparsa
El origen de esta celebración se remonta a una iniciativa vecinal nacida en un taller de costura del barrio, donde un grupo de mujeres decidió desfilar con las prendas que habían aprendido a confeccionar. Aquella salida modesta con un pequeño camión y disfraces sencillos se ha transformado en una comparsa profesionalizada que ha sido premiada prácticamente cada año y que exporta el talento sabadellense, participando también en el carnaval de Calella.
Uno de los pilares del proyecto es la transmisión de conocimientos entre generaciones. El núcleo duro de trabajadores diarios es de una veintena de personas, que se encargan de la logística, el camión y la costura. La costurera veterana Angustias Martínez subraya la importancia de enseñar a las jóvenes a coser a máquina, “porque si no, esta tradición se perderá”.
Las temáticas de las comparsas han sido muy diversas a lo largo de las décadas, incluyendo Aladín, Las Vegas, pavos reales o Burlesque. Entre las anécdotas, se recuerda el incidente del año pasado, cuando el equipo de música se estropeó justo antes de la rúa, obligando a los participantes a cantar a viva voz para mantener el espectáculo.