El Banco Sabadell pone fin a uno de los ciclos más brillantes de su historia reciente con la salida de César González-Bueno, que será sustituido por Marc Armengol. Desde su nombramiento oficial en marzo de 2021, González-Bueno logró situar al banco catalán en sus cotas más elevadas, tanto en resultados como en valoración de sus acciones.
Su legado está intrínsecamente ligado a la defensa de la entidad contra la OPA hostil lanzada por el BBVA, un hito que lo convierte en el ejecutivo que tumbó el primer intento de abordaje de la banca española en cuatro décadas. Bajo su dirección, los beneficios del Sabadell pasaron de ser casi cero a rozar los 2.000 millones de euros.
“"Superamos una situación difícil; a partir de ahora, el objetivo es crecer más, que aún se puede."
El desempeño bursátil ha sido espectacular: las acciones se han revalorizado un 660% desde su llegada, llevando la capitalización por encima de los 17.000 millones de euros. Este avance supera con creces el de sus competidores del Ibex 35, demostrando que el Sabadell supo aprovechar mejor el cambio de ciclo de tipos de interés.
González-Bueno aterrizó en un contexto sombrío, tras el fracaso de una fusión amistosa previa con el BBVA y en medio de la incertidumbre de la pandemia. Su plan estratégico inicial (2021-2023) se centró en la consolidación del liderazgo en banca de empresas y la optimización del negocio minorista, logrando incluso que la filial británica TSB fuera productiva.
Como broche de oro, el ejecutivo deja diseñado un nuevo plan estratégico (2025-2027) que incluye una retribución total a los accionistas de 6.400 millones de euros. La defensa de la independencia, apoyada por la cúpula y el tejido socioeconómico catalán, culminó con el rechazo de la OPA por parte de la mayoría de los accionistas.




