Las celebraciones se distribuyeron por varios puntos de la ciudad. En la Creu Alta, la bendición se realizó a las 12:30 horas, mientras que en La Romànica, la parroquia de Sant Fèlix y La Puríssima iniciaron los actos a las 12:00 horas. El Santuari de la Mare de Déu de la Salut adelantó su bendición a las 10:30 horas, permitiendo una mayor participación a lo largo de la mañana.
“"Debemos seguir el camino de Jesús, un camino de amar y la vida, incluso ante situaciones difíciles como las que vivimos en todo el mundo. Las guerras a menudo responden a intereses económicos y políticos, y ante esto se necesita más humanidad y compromiso."
El ambiente familiar fue uno de los rasgos distintivos de la jornada. Sergio Hurtado, que asistió con su esposa Helena Polyakova, su amiga Alba Rivera y su hija Anna, expresó la importancia de la tradición. La familia destacó que era la tercera vez que participaban en la celebración de la Creu Alta, calificándola siempre de "espectáculo muy bonito". Para la pequeña Anna, un momento especial fue la bendición de la palma que le había regalado su tía.
Sara Escalante, acompañada de su hija Amaia, vivió la celebración con emoción, siendo su primera vez en la Creu Alta después de dos décadas celebrando el Domingo de Ramos en Sabadell. Subrayó que es un momento "muy especial para disfrutar en familia y transmitir a los más jóvenes" el sentido de la Semana Santa.
La familia de Jordi Martínez y Estela de la Cruz eligió la parroquia de Sant Vicenç de la Creu Alta, donde bautizaron a su hijo Máximo hace un año. Destacaron que, a pesar de no ser practicantes asiduos, consideran que "tradiciones como esta, tan arraigadas culturalmente, deben mantenerse". Para Esmeralda Rodríguez y Martín Rodríguez, el Domingo de Ramos es sinónimo de reunión familiar, ya que siempre lo han celebrado en la Creu Alta, su parroquia de toda la vida en el barrio de la Concòrdia.




