Desde 2016, la selección española femenina no regresaba de un Europeo sin medalla. Una derrota contra Hungría penalizó al equipo de Jordi Valls, que terminó en quinta posición tras superar a Francia y Croacia en la fase final del torneo.
“"Duele porque sabemos que somos capaces y que tenemos el nivel de waterpolo, da rabia y es frustrante."
Ahora, la jugadora se enfoca en el CN Sabadell, club por el que fichó el pasado verano. Los objetivos son ambiciosos: la Champions, la Liga y la Copa de la Reina, que se disputará en marzo.




