La tradición de Els Pastorets (Los Pastorcillos) en Sabadell supera a cualquier otro punto de Cataluña en número de espectadores, consolidándose como un fenómeno social y cultural. La producción de Joventut de la Faràndula alcanzó un récord de 6.900 espectadores, mientras que la del Teatre Sant Vicenç rondó los 2.400 asistentes.
Estas cifras implican que uno de cada ocho espectadores catalanes (de los 73.000 totales) ve la obra de Folch i Torres en la capital vallesana. Esta fascinación se basa en la transmisión familiar, como explica Ferran Vidal, que interpreta a Satanás en Joventut desde 2018, siguiendo la estela de su abuelo, Ramon Vidal, un Satanás icónico.
La pasión por la obra va más allá del escenario. Òscar Rodríguez, que interpreta a Jeremies en el Teatre Sant Vicenç, destaca el componente emocional: “Simbolizan una tradición familiar. He podido escenas con mis hijos, que han hecho de Rovelló, y con mi mujer, haciendo de Llúcia. El ambiente que se vive en platea... Simplemente, es Navidad.”
“"Para mí son calidez y son familia, dan sentido a la Navidad. ¡Solo así se explica que un 26 de diciembre nos levantemos de la mesa con los canelones al cuello para ir a representarlos!"
La tradición también abraza la renovación. Carlota Gorgori, que participa en las funciones de la Creu Alta, es la primera mujer en interpretar el papel de Satanás desde 1942, un hecho que inspira a las nuevas generaciones. Además, la obra sirve como escuela de teatro, tal como vivió Enric Costa (Llucifer en Joventut), quien superó su timidez gracias a la obra y ahora se gradúa en el Institut del Teatre.
A pesar de la “rivalidad sana, deportiva y divertida” entre las dos grandes entidades, ambas suman un esfuerzo titánico: 162 personas en el escenario del Sant Vicenç y 150 en Joventut. Toni Ferrer, que debutará como Jeremies, resume el sentimiento: “Un caso así, en el que nadie cobra y todo el mundo se implica por pasión, es fascinante.”




