Los socialistas consideran que estas acciones “vulneran la libertad de expresión” de los profesionales del equipamiento cultural y contrastan con la “falta de respuesta municipal” ante las deficiencias graves de mantenimiento que afectan el funcionamiento normal del servicio.
“"Es inadmisible que el Ayuntamiento no sea capaz de garantizar unas instalaciones dignas y seguras, pero sí que actúe para presionar a los trabajadores."
Esta polémica se suma a la denuncia previa realizada por la CUP, que alertó que el equipamiento tuvo que cerrar el pasado viernes después de que cayeran aguas fecales del techo en la zona infantil. Aunque la biblioteca reabrió a principios de esta semana, la sala infantil permanece cerrada.
El consistorio ha respondido que las fugas provienen de las bajantes de un edificio de viviendas superior y que se está trabajando con la comunidad de propietarios para localizar el origen de las filtraciones y solucionarlas. También se están reparando otros problemas estructurales, como el mal funcionamiento de la calefacción y las averías en la puerta principal cuando llueve.




