La AFI ha expresado su desconfianza respecto al acuerdo entre el Ayuntamiento de Sant Cugat y la Generalitat para ejecutar una actuación estructural. Las familias niegan que haya habido un seguimiento continuado de la problemática por parte de la administración, tal como esta había declarado.
“"Ahora se han puesto a correr y la semana pasada vinieron diferentes veces."
Las familias recalcan que han sido ellas mismas y la dirección del centro quienes han tenido que presionar constantemente a las instituciones para que se tomaran medidas. La entidad lamenta la falta de un protocolo claro y de constancia en el mantenimiento de las escuelas públicas municipales.
“"Tenemos que estar persiguiendo al Ayuntamiento para que se ponga las pilas."
Según Yago Raventós, portavoz de las familias, la actuación anunciada llega después de décadas de quejas. Raventós subraya que las intervenciones anteriores solo habían servido para “apagar fuegos”, sin resolver el problema estructural de fondo que causa las filtraciones reiteradas en el edificio.
A pesar de considerar el acuerdo positivo en el papel, las familias exigen que vaya acompañado de un calendario claro de actuaciones y de mecanismos de control que garanticen que las situaciones vividas en los últimos años no se vuelvan a repetir.




