La jornada, que se celebra anualmente en Sant Cugat, sirve como plataforma para alzar la voz contra las injusticias tanto locales como internacionales. Este año, la atención se centró en el conflicto en Gaza, a pesar de que la cobertura mediática haya disminuido en muchos medios desde su intensificación.
El acto incluyó el recuerdo de los niños asesinados, subrayando que detrás de cada cifra hay una vida, un sueño y una historia. Esta acción se describió como un llamado a la humanidad para defender el derecho universal a vivir en paz.
El derecho a vivir en paz es universal y conlleva mucho más que la simple ausencia de guerra; supone poner la justicia y la vida en el centro de las políticas.
Los organizadores destacaron la necesidad de mantener viva la empatía y la conciencia colectiva en un contexto global donde “las voces que impulsan el odio, el fascismo, el totalitarismo y la desinformación ganan espacio”. Se insistió en que esta tarea debe realizarse desde todos los ámbitos, incluido el municipal.
Sant Cugat promueve activamente una cultura de paz mediante iniciativas como esta Jornada, la implicación de la comunidad educativa y propuestas como el Día Escolar por la No Violencia y la Paz (DENIP). Estos proyectos buscan contribuir a una sociedad más comprometida.




