Una dotación de la Policía Municipal de Terrassa que realizaba patrullaje preventivo en el Distrito 1 observó los hechos alrededor de las 00:30 horas del 17 de diciembre. Los agentes vieron cómo el Vehículo de Movilidad Personal (VMP) superaba con creces la velocidad permitida en la trama urbana e ignoraba las señales de tráfico.
Ante la situación de conducción temeraria, los agentes detuvieron al conductor, lo identificaron y le interpusieron una denuncia por exceso de velocidad y por saltarse un semáforo en rojo. Además, el patinete fue incautado y trasladado al depósito municipal de Egarvia.
Si un Vehículo de Movilidad Personal supera los 25 km/h, deja de ser considerado VMP y entra en la categoría de ciclomotor, lo que exige permiso de conducir, matrícula y seguro obligatorio.
Esta actuación se basa en la nueva ordenanza reguladora de la circulación de personas y vehículos en vías urbanas de Terrassa, elaborada por el Servicio de Movilidad del Ayuntamiento, que sustituye la normativa de 1996 y regula el uso de los patinetes eléctricos.




