La investigación se inició el pasado mes de enero, cuando agentes del Grupo de Delincuencia Urbana de la comisaría de Terrassa detectaron indicios claros compatibles con el cultivo de cannabis durante tareas de patrullaje ordinario.
Tras las comprobaciones pertinentes, los agentes obtuvieron una orden judicial de entrada y registro, que se ejecutó el 5 de febrero. En el interior de la vivienda, de unos 200 metros cuadrados, se localizaron un total de 414 plantas de marihuana, con un valor estimado de 24.900 euros en el mercado ilegal.
Durante el registro también se intervino material especializado para el cultivo intensivo, incluyendo focos halógenos de alta intensidad, sistemas de aire acondicionado y básculas de pesaje. Además, se constató que la instalación eléctrica había sido manipulada para esquivar el contador.
Según la compañía suministradora, esta manipulación habría ocasionado una defraudación de fluido eléctrico superior a los 83.500 euros. Los dos detenidos, acusados de delitos contra la salud pública, pertenencia a organización criminal y defraudación, pasaron a disposición judicial el 7 de febrero ante el juzgado de guardia de Terrassa.




