Terrassa se enfrenta al aumento de avispas asiáticas y enjambres de abejas

La primavera impulsa la actividad de estos insectos, con un notable incremento de intervenciones contra la avispa asiática en la ciudad.

Imagen genérica de un nido de avispa asiática en un árbol.
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Imagen genérica de un nido de avispa asiática en un árbol.

La llegada de la primavera ha intensificado la actividad de abejas y avispas en Terrassa, con un incremento significativo de las intervenciones para controlar la avispa asiática, una especie invasora que preocupa a las autoridades locales.

La presencia de insectos polinizadores en Terrassa se hace más evidente con la llegada del buen tiempo. Si bien la ciudad alberga decenas de especies de abejas y avispas, la avispa asiática (Vespa velutina) se ha consolidado como una preocupación creciente. El año pasado, se registraron 23 actuaciones para controlar esta especie invasora, que ya está plenamente adaptada al entorno local.
Según estimaciones basadas en estudios de la Universitat Autònoma de Barcelona, en el entorno de la ciudad hay entre 50 y 100 especies diferentes de abejas. La abeja de la miel, la más común, puede formar colmenas con hasta 60.000 individuos, lo que sugiere la presencia de cientos de miles de ejemplares en Terrassa. En contraste, la mayoría de las avispas son autóctonas y solitarias, con la excepción de la avispa asiática, que genera conflictos con el entorno y las personas.

"A nivel de apicultura, las abejas son su principal alimento. Cuando encuentran colmenas pueden acabar exterminándolas."

Rubén Alcaraz · Responsable de control de especies invasoras de la Associació Molí del Fort
Rubén Alcaraz, de la Associació Molí del Fort, una de las empresas que intervienen contra esta plaga, subraya que el principal impacto de la avispa asiática es sobre la biodiversidad, especialmente en la apicultura. Esta amenaza se extiende a otros polinizadores silvestres, con posibles consecuencias para la polinización de plantas y cultivos. La avispa asiática se distingue por su tamaño más grande, el cuerpo mayoritariamente negro y las patas amarillas, y sus nidos secundarios son grandes estructuras esféricas, a menudo en la parte alta de los árboles.
Ante la detección de un nido, se activa un protocolo de actuación específico que puede incluir el uso de gases o teleinyecciones con biocidas. La exterminación de cada colonia es innegociable dada su naturaleza invasora y el peligro que representa. Una picadura de avispa asiática, aunque el veneno es similar al de las autóctonas, puede ser equivalente a cuatro o cinco picaduras de estas últimas debido a su tamaño.
Los datos municipales de Terrassa muestran un aumento constante de las actuaciones contra la avispa asiática desde su detección en el año 2017. De 12 eliminaciones de nidos en espacios públicos en 2022, la cifra subió a 14 en 2023, 21 en 2024 y 23 en 2025. Para la prevención, el Ayuntamiento utiliza drones para geolocalizar nidos en zonas de alta incidencia como el parque de Vallparadís y las rieras de Palau y de les Arenes.
En cuanto a las abejas, el Servei de Medi Ambient registra un promedio de una decena de avisos anuales por enjambres. Los Bombers de la Generalitat realizan unos 80 servicios similares entre el Vallès Occidental, el Oriental y el Maresme. La primavera es el período de enjambrazón natural de las abejas, un proceso de reproducción donde la reina vieja se marcha con un grupo para formar una nueva colonia. Estos enjambres, aunque pueden ser impresionantes, suelen ser poco agresivos ya que no tienen una colmena que defender.

"No hay que acercarse ni intentar manipularlos. Lo mejor es avisar al 112 para que se pueda valorar la situación y, si es necesario, acordonar la zona."

Ignasi Guaita · Jefe del parque de Bomberos de Viladecavalls
Ante la presencia de un enjambre de abejas o un nido de avispas, los expertos aconsejan no intervenir directamente y avisar al 112. Los Bomberos o servicios especializados retiran los enjambres de abejas y los trasladan a apicultores para su reubicación, protegiendo así una especie clave para los ecosistemas. Las avispas autóctonas solo se intervienen si representan un riesgo, mientras que las invasoras, como la avispa asiática, son inactivadas por empresas especializadas.