La Sala de Plenos del Ayuntamiento de Vacarisses acogió ayer una sesión extraordinaria donde se debatió y aprobó las ordenanzas fiscales para el año 2027. Según explicó la concejala de Hacienda, Paola Moral Ramírez, la decisión principal ha sido no subir los impuestos vigentes.
La principal novedad en la fiscalidad municipal para el próximo año deriva de la delegación de la gestión del servicio de suministro de agua a la empresa Giacsa. Este cambio comporta la modificación de la figura impositiva, pasando de una tasa a una prestación patrimonial. Sin embargo, este cambio normativo no supone ninguna alteración en los importes que deberán pagar los ciudadanos.
El resto de variaciones que se han introducido en las ordenanzas fiscales se deben principalmente a ajustes normativos en aquellas tasas que son gestionadas por la Diputación de Barcelona. Además, se han incorporado cambios en la redacción de los textos para hacer las explicaciones más comprensibles y accesibles para todos los vecinos.
“"Uno de los motivos es la inflación al alza, con subidas de electricidad, carburantes y otros. Entendemos que, de esta manera, podemos ayudar a las familias a pasar mejor el año que viene."
Durante la votación, el grupo municipal La Voz de Vacarisses emitió un voto en contra de la propuesta, mientras que UIPV-Junts, el PSC y Vox optaron por la abstención. El principal argumento esgrimido para la abstención fue la falta de comprensión respecto al cambio de criterio en relación con el IPC. A diferencia del año anterior, el índice de precios no se ha tenido en cuenta para la regularización de costes. El alcalde de Vacarisses, Antoni Masana Ubach, justificó esta decisión argumentando que, ante la actual inflación y el incremento de los costes de suministros como la electricidad y los carburantes, se busca ofrecer un respiro a las familias para el próximo año.




