El nuevo recurso tiene como objetivo ofrecer orientación ante situaciones de malestar emocional, dificultades de convivencia, problemas de relación u otras circunstancias sociales que puedan afectar el bienestar de los jóvenes. Además del acompañamiento directo, el servicio proporcionará herramientas prácticas para mejorar la gestión de las emociones, reforzar la autoestima y promover relaciones familiares más saludables.
Las intervenciones se caracterizarán por ser breves, preventivas, socioeducativas y comunitarias. La atención podrá ser individual o familiar, con un límite general de diez sesiones por niño, adolescente o familia, según las necesidades específicas de cada caso.
Para acceder a este servicio, será necesaria una derivación y una valoración previa realizada por los técnicos de Bienestar Social del municipio. Este nuevo recurso complementará los servicios municipales ya existentes, pero no sustituirá la atención proporcionada por los servicios sanitarios especializados en salud mental.




