Las estudiantes fueron recibidas por una auxiliar de la biblioteca, que les explicó el funcionamiento del equipamiento. Durante la visita, las alumnas pudieron preguntar sobre el nombre, teléfono, dirección, número de salas, colección de libros y personal de la biblioteca, así como las actividades que se organizan.
El recorrido incluyó la sala infantil y la sala de adultos, donde descubrieron las estanterías de lectura fácil. Para poder llevarse libros en préstamo, las alumnas tuvieron que hacerse el carné de la biblioteca.
Esta actividad permite a las estudiantes de los cursos de catalán familiarizarse con un equipamiento cultural municipal clave, ganar autonomía en su vida cotidiana y encontrar un espacio de apoyo para continuar aprendiendo la lengua fuera del aula, accediendo a materiales adaptados y participando en la vida comunitaria.




