El equipo ampurdanés disputará este sábado su partido contra el Granollers a las 16 horas, correspondiente a la antepenúltima jornada de la competición. A pesar de dos victorias recientes fuera de casa que lo han sacado de la zona de descenso directo, su duodécima posición todavía se encuentra amenazada por la posibilidad de descensos no compensados que podrían afectar a las divisiones inferiores.
Esta situación genera un efecto dominó que mantiene en alerta a varios equipos. La permanencia del Olot en Segunda Federación es clave, ya que si no consigue la salvación en su partido del domingo contra el Valencia B, podría arrastrar a equipos de categorías inferiores. El Olot necesita una victoria para asegurarse la continuidad, de lo contrario dependería de los resultados de otros equipos como el Castellón y el Ibiza.
La complejidad del sistema de descensos y ascensos hace que la caída de un equipo catalán de categorías superiores pueda provocar un desajuste en el número de equipos por división. El ascenso del Manresa ya ha compensado el descenso del Atlètic Lleida desde Segunda Federación. Sin embargo, si otro equipo catalán bajara de Segunda, sería necesario que uno de los cuatro equipos catalanes que disputan el play-off de Tercera consiguiera el ascenso para evitar más descensos no compensados.
Por lo tanto, la salvación del Olot permitiría que los primeros equipos salvados de cada categoría respiren con más tranquilidad, siempre que no haya descensos administrativos, un hecho que ha sido frecuente en los últimos años. El Figueres, por su parte, quiere evitar depender de terceros y buscará la victoria contra el Granollers para consolidar su posición y afrontar con menos presión la próxima jornada, que incluye una difícil visita al campo del Lloret, un equipo que lucha por el ascenso directo.




