Con esta nueva adquisición, la superficie total del espacio público frente a los antiguos cuarteles militares se duplicará, pasando de los 2.921 m² actuales a los 5.238 m². Esta cesión, fruto de una negociación persistente entre el consistorio y ADIF, se materializará una vez se trasladen las vallas actuales hasta las vías del tren.
ADIF también ha aceptado desplazar la caseta de telecomunicaciones, eliminando un obstáculo para el futuro desarrollo urbanístico. Esta ampliación permitirá consolidar un ámbito de equipamientos al oeste de la estación, un sector identificado por un estudio de la Diputación de Barcelona de 2024 como estratégico para la dinamización sociocultural.
Además, a petición del Ayuntamiento, se conservará la Torre del Agua, un elemento histórico vinculado al pasado ferroviario del municipio.




