Majoral forma parte de un grupo de personas que la FBC distingue por haber “dejado una fuerte huella” a lo largo “de una continuada trayectoria” en el mundo del baloncesto. La FBC lo califica de “figura clave para la historia del baloncesto en Llinars del Vallès” y recuerda su trayectoria de 18 años como jugador, 25 como entrenador y 21 como presidente del club.
En el acto se recordó su primer contacto con el club, cuando se encargaba de llevar la cal para marcar las pistas, y su papel decisivo para que Llinars se convirtiera en Capitalidad del Baloncesto Femenino en 2025. “Su aportación ha sido decisiva para situar Llinars del Vallès en el mapa del baloncesto catalán”, se enfatizó.
Además de Majoral, otras trece personas fueron reconocidas, sumándose a las 500 que han sido homenajeadas desde el inicio de la iniciativa en 1994. Todos los galardonados tienen una trayectoria mínima de 30 años vinculada al baloncesto.




