Las lluvias torrenciales provocaron desprendimientos, acumulaciones de agua, filtraciones y humedades, afectando tanto a las calles como a las viviendas. Desde el primer momento, el consistorio ha hecho seguimiento de la situación para garantizar la seguridad y el bienestar de los vecinos.
En la vía pública se han llevado a cabo trabajos de limpieza de barro, tierra y restos vegetales, así como intervenciones para asegurar diferentes puntos del municipio. En cuanto a las viviendas de protección oficial de Can Coromines, se han resuelto incidencias como el restablecimiento del suministro eléctrico y la reparación del ascensor.
Al día siguiente del temporal, el 5 de octubre, se inspeccionó la cubierta de los edificios afectados y se iniciaron las gestiones con la aseguradora. Las reparaciones continuarán programadas entre el 21 y el 23 de octubre para subsanar los daños restantes.




