La función, que se celebró a las 18 horas, presentó una trama conmovedora sobre una niña que crece en la selva, convencida de formar parte de una familia de gorilas. Esta narrativa invitó a los asistentes a reflexionar sobre conceptos fundamentales como la identidad, la diferencia y el sentimiento de pertenencia.
Con una duración de una hora, la representación se distinguió por su sensibilidad narrativa y una banda sonora que complementó de manera acertada cada momento de la historia. La combinación de títeres y una escenografía inmersiva logró transportar al público a un ambiente selvático lleno de magia.




