Los hechos tuvieron lugar durante las fiestas mayores del municipio y la semana posterior. Según las informaciones recogidas, los robos presentan coincidencias en su método de ejecución, caracterizándose por ser rápidos y centrarse principalmente en la sustracción de joyas y dinero. En uno de los casos, sin embargo, los ladrones se llevaron bebidas alcohólicas del bar de la piscina municipal.
Esta situación ha llevado a un grupo de vecinos a organizarse para realizar grupos de vigilancia nocturna. Según han comunicado los mismos vecinos, informaron a los Mossos d'Esquadra de esta actuación ciudadana.
Los Mossos d'Esquadra han confirmado la recepción de tres denuncias relacionadas con estos hechos durante las dos semanas mencionadas. La policía catalana ha indicado que los tres casos están bajo investigación y, por tanto, no se han podido ofrecer más detalles. No obstante, el grupo de vecinos señala que el número real de robos podría ser superior a los casos denunciados oficialmente.
La mayoría de estos robos se han concentrado en casas situadas en calles de acceso fácil para una rápida huida, así como en las proximidades del bar de la piscina municipal.




