La celebración comenzó a las 12:30 del mediodía con una misa solemne en la parroquia de Santa María, oficiada especialmente para las personas mayores de la localidad. Este acto religioso dio el pistoletazo de salida a una jornada llena de reconocimiento y convivencia.
Posteriormente, la actividad se trasladó al Centro Cultural y Social, donde a las 14:00 horas se sirvió una comida de hermandad. Un total de 114 comensales, incluyendo a las personas mayores, sus acompañantes y diversas autoridades, participaron en esta comida festiva.
El menú de la comida consistió en esqueixada con atún, tomate y romesco como primer plato. De segundo, se podía elegir entre lingote de costilla de cerdo con salsa de setas y manzana caramelizada o lubina al horno rellena de gambitas y verduras sobre lecho de patata. De postre, se sirvió pastel. Después de la comida, se realizó un emotivo homenaje al abuelo y la abuela de mayor edad del municipio.
La jornada culminó con una sesión de baile que comenzó a partir de las 17:30 de la tarde en el mismo recinto, poniendo el punto final a una fiesta que reforzó los lazos comunitarios y el reconocimiento a la trayectoria vital de los mayores de Vallmoll.




