La solicitud de renuncia se fundamenta en dos puntos clave. En primer lugar, la CUP denuncia que Serinyana mintió sobre la concesión de una prórroga para el paso de camiones por el Parque Natural del Cap de Creus, vehículos destinados a la construcción de un hotel de lujo. La formación asegura que la alcaldesa afirmó haber expedido la prórroga cuando el plazo había expirado, a pesar de que solo el Parque Natural tiene la potestad para otorgar dicho permiso.
“"Esto demuestra que nos mintió y por eso no responde a las peticiones que se le han hecho desde el GAIP."
El segundo motivo es la detección de unos setenta apartamentos de uso turístico (HUT) que operan “ilegalmente” en el municipio, uno de los cuales, según Xesco Vallverdú y Dani Cornellà, es gestionado por la propia Serinyana. Este piso figura como “hogar compartido”, pero la CUP recuerda que para cumplir con esta condición, el propietario debe convivir con los inquilinos.
La formación anticapitalista señala la contradicción de que la alcaldesa haga “titulares diciendo que lucha contra la masificación turística en el pueblo” mientras gestiona un piso turístico ilegal. Por todo ello, Cornellà y Vallverdú registraron en el Ayuntamiento de Cadaqués documentos que, según ellos, demuestran las irregularidades y las falsedades.




