Según los datos de la Agència Catalana de l'Aigua (ACA), el pantano registró 61,795 hm³ a las 10 de la mañana, superando el 97% de su capacidad total. Esta rápida recuperación se debe principalmente a la lluvia acumulada, destacando la que cayó durante la fuerte borrasca del martes pasado.
Estas cifras sitúan el embalse de Darnius-Boadella en su nivel más alto desde enero de 2020, justo después del temporal Gloria. El crecimiento ha sido exponencial; mientras que el jueves pasado alcanzaba el 92,5%, hace solo unos días no superaba el 85%.
El volumen actual contrasta drásticamente con la situación vivida durante la crisis hídrica. En el punto álgido de la sequía, en marzo de 2025, el pantano contenía solo el 11% de su capacidad, lo que obligó a aplicar severas restricciones en el Alt Empordà.
Ante la previsión de más precipitaciones y para regular los volúmenes de agua entrantes desde las cabeceras de ríos como la Muga y el Arnera, la ACA ha incrementado la liberación de agua del embalse durante las últimas semanas. Esta medida busca garantizar que el pantano pueda asumir nuevos caudales sin perder recurso hídrico.




