El municipio del Alt Empordà ha presenciado cómo sus estanques históricos, que habían estado secos durante un tiempo considerable, vuelven a estar inundados. Este fenómeno ocurre cuando las precipitaciones superan los niveles normales en la zona.
“"En el pueblo de El Far ocupa un cerro muy cerca del cual habían existido, hasta hace no mucho, dos pequeños estanques de reducidas dimensiones, que se forman fácilmente cuando las lluvias superan la normalidad."
El historiador Josep Matas documentó la existencia de estas masas de agua en su libro Els estanys eixuts, recordando que "En el pueblo de El Far ocupa un cerro muy cerca del cual habían existido, hasta hace no mucho, dos pequeños estanques de reducidas dimensiones".
Según la descripción de Matas, el más pequeño de los estanques era conocido como el estanque de l'Oliva, situado al suroeste. El otro, de mayores dimensiones (pero sin superar las 15 'vessanes'), se encontraba al sureste de la villa de El Far d'Empordà.




