El episodio de lluvias intensas se produjo en dos tandas de fuerte intensidad. La primera impactó el interior del Camp de Tarragona y la última se concentró especialmente en el área metropolitana de Barcelona. Aunque durante la noche y la madrugada ha llovido en las Terres de l'Ebre, no se han registrado incidencias destacables.
El balance del episodio muestra que el teléfono de emergencias 112 recibió un total de 1.099 llamadas relacionadas con 727 incidentes, ninguno de ellos considerado muy grave. Paralelamente, los Bombers de la Generalitat (Bomberos) atendieron 314 avisos, la mayoría concentrados en la Región Metropolitana Norte.
La mayoría de las llamadas al teléfono de emergencias se originaron desde la comarca del Barcelonès (80%). Las incidencias más comunes fueron las inundaciones de bajos (68%), seguidas por el riesgo estructural de edificios (11%) y las inundaciones de carreteras (6%).
Los servicios de los Bombers se concentraron especialmente en la Región Metropolitana Norte (273 servicios), destacando la ciudad de Badalona con 160 avisos por calles y bajos inundados. El Grupo de Estructuras Colapsadas (GREC) se activó para revisar inmuebles afectados, descartando daños estructurales graves.




