El recurso de impugnación presentado por GBI Paprec a finales de septiembre ha sido finalmente rechazado, permitiendo así que la adjudicación aprobada en el pleno de septiembre a favor de Fomento de Construcciones y Contratas (FCC)-AREMA pueda seguir adelante. La formalización del servicio, con un coste de 38.760.889 euros, está prevista para las próximas semanas, y se dará cuenta de la resolución en el pleno municipal de este jueves.
El nuevo contrato tendrá una duración de ocho años y la intención es que el servicio de recogida de residuos sólidos urbanos empiece a funcionar durante el primer semestre de 2026. Las principales novedades incluyen la renovación total de vehículos y contenedores, la implantación del puerta a puerta para comercios y polígonos, y la incorporación de la recogida de la fracción orgánica y de los aceites domésticos.
En cuanto a los contenedores, se instalarán más de 1.000 nuevos con carga lateral y doble apertura, triplicando la capacidad total hasta los 3 millones de litros. Además, se eliminarán todos los contenedores soterrados y se reducirán las áreas de aportación de 230 a 190, liberando espacio en la vía pública. La maquinaria será completamente nueva, con 16 vehículos nuevos, entre camiones y furgones.
La recogida puerta a puerta se centrará en el sector comercial, hostelero e industrial. Los establecimientos de restauración, fruterías y comedores tendrán recogida diaria de resto y orgánica. Los comercios del centro también incluirán papel, cartón y envases, mientras que los polígonos industriales realizarán la recogida puerta a puerta de las cinco fracciones, eliminando los contenedores de la vía pública en estas zonas.
Esta adjudicación pone fin a un largo periodo de prórrogas. El contrato anterior con Figueres Ecoserveis se firmó en el año 2001 con una duración prevista de 15 años (hasta 2016), pero se había ido prorrogando sucesivamente hasta la actualidad.




