Agentes de paisano de la Guardia Urbana iniciaron la investigación el pasado lunes al observar a tres individuos descargando macetas y bolsas grandes de un vehículo para introducirlas en un local de la calle Nou de la capital del Alt Empordà.
El fuerte olor a cannabis que desprendía el inmueble confirmó las sospechas iniciales. Los agentes identificaron a los tres hombres, de 29, 39 y 42 años, y solicitaron el apoyo de los Mossos d'Esquadra para llevar a cabo el registro.
El registro permitió confiscar 1.830 plantas de marihuana, 10,74 kilos de cogollos y una gran cantidad de herramientas para el cultivo interior.
Además de la droga, Mossos y Guardia Urbana intervinieron 136 transformadores, 169 focos, 39 ventiladores, nueve cajas extractoras y 24 filtros de carbono. También se incautó una máquina peladora y dos básculas.
Se confirmó que los detenidos habían manipulado la red eléctrica para alimentar la plantación, por lo que se les acusa de un delito contra la salud pública y otro por fraude de fluido eléctrico. Los sospechosos pasarán a disposición del juzgado de guardia de Figueres en las próximas horas.




