El dispositivo, realizado por la Guardia Urbana y los Mossos d’Esquadra, se concentró en los barrios mencionados con el objetivo de controlar la conducción temeraria de motocicletas y otras infracciones de circulación.
La actuación resultó en la retirada de cuatro motocicletas de motocross, que fueron trasladadas al depósito municipal. Una de ellas constaba como sustraída y otra presentaba el número de bastidor manipulado.
Durante el mismo operativo, se denunciaron 44 vehículos por infracciones de estacionamiento. Las multas se impusieron principalmente por aparcar sobre las aceras y en zonas no permitidas.
Esta acción policial refuerza las medidas de seguridad vial y el control del cumplimiento de la normativa en puntos de Figueres donde se habían detectado conductas de riesgo, especialmente relacionadas con el uso de motocicletas de motocross.




