La desaparición de Juana Canal, de 40 años, fue tratada inicialmente como una marcha voluntaria después de que su pareja, Jesús Pradales, dejara una nota a su hijo, Sergio, el 24 de febrero de 2003. La nota indicaba que Juana había tomado pastillas y se había marchado tras una discusión.
“"Recuerdo oscuridad. La primera impresión que tengo de esta casa es la oscuridad. No sé por qué."
Desde el primer momento, la familia sospechó de la versión oficial. La sobrina de la víctima, Inmaculada Castro, y su hermana, Ana María, señalaron que Juana no se habría ido sin llevarse nada, ni su DNI ni tarjetas de banco, lo que contradecía la hipótesis policial de la marcha voluntaria.
La noche de la desaparición, Inmaculada Castro se quedó en la casa de su tía con su primo Sergio. Ella recuerda la escena de la cocina: “había como un pequeño aparador. Los cajones volcados. Todo lleno de juego de cubiertos, cuchillos, tenedores... todo tirado por el suelo”.
La verdad se descubrió casi dos décadas después. Los restos de Juana Canal fueron hallados en 2019 en una finca familiar de Jesús Pradales, pero la familia no fue notificada hasta 2022. Finalmente, Pradales fue declarado culpable de homicidio.
El pódcast En Paradero Desconocido, disponible en las principales plataformas de audio, incluye las voces de la familia, el abogado Juan Manuel Medina, y reconstruye la investigación fallida y el dolor de la espera durante 19 años. Puede escuchar el pódcast En Paradero Desconocido.




